La comunidad de propietarios es un concepto popular pero que no muchos conocen; en esencia se compone de un conjunto de personas que tiene la propiedad de viviendas y/o locales que componen una “finca” o propiedad. Estos propietarios se constituyen como un grupo para
poder gestionar en mutuo acuerdo como va a funcionar mantenerse y mejorarse el conjunto.

En los edificios que tienen ya un cierto tiempo suele necesitarse obras en las zonas comunes que aseguren el mantenimiento del inmueble; situaciones como arreglos a la fachada, bajantes de agua o la instalación de elevadores. Este tipo de obras al ser de materia común otorgan obligaciones y derechos a los propietarios.

Una comunidad no es realmente necesaria, pero es altamente recomendable; ya que en el momento que no se tiene una; los vecinos pueden modificar el inmueble a su parecer lo cual puede afectar al conjunto de vecinos y genera conflictos y una mala convivencia.

Las comunidades de vecinos establecen Estatutos de comunidad o normas que regulan el uso y las obras de los elementos comunes que se ciernen a una ley de propiedad horizontal.

La idea de estas comunidades es que se pueda llegar a acuerdos donde se respeten las instalaciones generales de la comunidad y se pueda consentir en las acciones de reparación y obras de mantenimiento en conjunto con sus gastos comunales.