Claro que el Gobernador De Coahuila Humberto Moreira y los diputados locales saben que la Constitución Federal la proscribe y que al aprobar esa medida habría de tomar por sorpresa a juristas, legisladores y defensores de los derechos humanos quienes de inmediato descalificaron la medida.
Sin embargo, tuvieron el valor y llegaron a La Opinión Pública, con una propuesta que el 75% al menos de la población de México tiene en mente: ¡Sí a la Pena de Muerte a Secuestradores!.
Los representantes populares se consideran a sí mismos como que tienen el derecho de personificar a determinado número de ciudadanos que votaron por ellos y, es cierto, como también lo es, que para emitir una opinión en nombre de aquellos, deben consultarlos, porque una cosa es su sentir personal, moral, ético y otra es la de quienes simboliza.
Lejos, muy lejos de imponer especial sanción a quienes secuestran, mutilan y/o asesinan, marcando de por vida a sus víctimas, familia y amigos, sumiéndolos en la angustia, ansiedad y el terror perenes, tratamos a aquellos con algodoncitos, (cuando no quedan impunes), pagándoles de nuestra bolsa: salud, sustento y diversión en el Hotel Más Caro que son los reclusorios.
Aseguran los protectores de delincuentes: Promotores de la tolerancia que nos ha traido hasta aquí; Clero, Derechos Humanos y otros Grupos Oscurantistas que “¡Esa no es la solución!”, cuando la historia demuestra que SI lo fue, con el famoso “Mátalos en Caliente” y así acabar con otro flagelo semejante a secuestradores que en su momento fueron los salteadores de caminos.
¿Hasta cuándo se nos ocurrirá un sistema funcional distinto al de partidos políticos?. ¿Hasta cuándo supliremos a esos mantenidos que legislan para las minorías y que soslayan la obligación primaria del mandatario, que es hacer valer la voluntad del mandante? . Hablamos de cánceres que deben ser extirpados sin piedad ni consideración. ¡Qué Viva La Pena De Muerte A Secuestradores y Violadores!, cuando menos que apliquen la mutilación. oscarvelardem@hotmail.com