“El negocio de los recorridos turísticos por la bahía y excursiones de pesca de pez vela, dorado y marlín, ha decaído mucho en los últimos años, debido a que la situación económica de los visitantes no es la misma, y a que las especies citadas, que son las que más buscan quienes salen a pescar, escasean, debido a la sobre explotación pesquera comercial”, señaló el presidente de la sociedad cooperativa de servicios turísticos, Valente Dávalos Andrade.
“Ya no salen picudos ni peces de pesca mayor ni siquiera abriéndose a cuarenta millas de la costa, y ahorita sólo tenemos contratos para dos o tres viajes por semana, e incluso hay lanchas que ni a eso llegan, aunque también en ocasiones los fines de semana hay un poco más de trabajo”, explicó. “Antes nos iba muy bien todo el año, y excelentemente durante las épocas altas de turismo nacional, como son Semana Santa y Pascua, y de turismo extranjero, pero de eso estamos hablando hace quince años aproximadamente”, comentó.
“Entonces también eran menos embarcaciones, y por consiguiente, había menos competencia que ahora, en que hay varias cooperativas trabajando, cada una de ellas con muchos lancheros afiliados, y sin embargo, a nadie nos está yendo bien”, dijo. “Para la próxima semana santa no esperamos que la cosa se mejore, ya estamos resignados, y lo que venga es ganancia”, manifestó.
“Los norteamericanos y cruceros que llegan en cruceros, generalmente hacen contrataciones de lanchas para recorridos y pescar, lo hacen a través de agencias y no directamente, pero el principal porcentaje se van a conocer otras partes del estado, y nosotros nada más los vemos pasar”, se quejó. “El gobierno tampoco nos apoya para nada, porque a pesar de tenemos esta mala racha, ya muy larga, nos exigen cumplir con muchos requisitos muy onerosos, y lo hacemos, pero a cambio, a nosotros no nos dan diesel, como sí hacen con los pescadores ribereños, bajo la excusa de que nosotros no somos productores, sino prestadores de un servicio turístico, y por tanto no acreedores”, culminó diciendo.