La Universidad de Colima, en su programa permanente Noches de Danza, ofrece al público colimense El Arte del Duende, un espectáculo lleno de mística y gráciles movimientos del flamenco, que hoy inicia la temporada que ofrecerá durante el mes de febrero el grupo Marea, tu cuerpo en movimiento, en el foro Pablo Silva García a las ocho y media de la noche.
En esta ocasión, Marea, tu cuerpo en movimiento, hace gala de los movimientos y posturas estilizadas y desafiantes, que caracterizan al arte flamenco, aprendidos gracias a horas de práctica, sumada a la gracia natural del bailarín. Se le dice “duende” a ese encanto misterioso y muy personal que la bailaora, el músico y el cantor le impregnan a esta manifestación artística.
El arte del flamenco floreció en Andalucía, en el seno de una comunidad marginal, intercultural y hostigada, en la que convivían judíos, árabes, cristianos y gitanos, quienes crearon ritmos, un arte, lo cual los dignificaba por la obvia transculturación resultante de vivir las mismas carencias y vejaciones.
A estos ritmos se le sumaron, durante el siglo XVI, los de la población negra que hacía escala en el puerto de Cádiz, antes de partir hacia las plantaciones americanas. Tradicionalmente aparece asociado al pueblo gitano por haber sido éste su principal difusor e intérprete, así como el que mejor supo fundir en un solo crisol musical brotes de raíces tan diferentes como las melodías árabes, los cantos judíos de la sinagoga, remotos fragmentos de la liturgia bizantina y aportaciones de la cultura musical andaluza.
Del carácter marginal y acosado de sus etnias de origen procede el elemento de extremo dolor que generalmente proclama, y de la riqueza y variedad de ritmos y culturas musicales emana tanto la trascendencia de sus cantos y bailes, como la contagiosa y explosiva forma en que expresa sus alegrías.
Abigail Álvarez González, coreógrafa y bailaora, inauguró en septiembre de 2007 el centro multidisciplinario de expresión corporal. Con el apoyo de los maestros Dinorah Aller y Juan Lozano (bailaora y músico, respectivamente), instruyeron a los alumnos en el arte del duende, donde primero deben aprender y ensayar los movimientos, tales como el braceo, floreo, tacón, contorsión y vaivén. Posteriormente se inician en la apreciación musical, a modo de ser capaz de bailar el flamenco y no sólo reproducir movimientos.
Con el objetivo de presenciar este tipo de espectáculos, la Dirección General de Arte y Cultura invita al público en general a llevar a los más pequeños a presenciar este tipo de espectáculos, pues estimulan su imaginación y los dotan de la posibilidad de conocer otros medios de expresión.
De igual manera se recuerda a los estudiantes que la asistencia a este evento se verá reflejada en la acreditación de tres horas de actividades culturales. La cuota de recuperación es de cuarenta pesos, con cincuenta por ciento de descuento a la red Cultura UCOL, a los niños y a los adultos con credencial del INSEN.